Linda Happe
Querida y recordada Linda:Fueron pocos los días que estuviste de visita en mi ciudad Cuenca – Ecuador, para conocer a la familia y unirte en santo matrimonio con mi hermano Roberto, que te amaba más que a su propia vida, con ese amor puro, infinito y casto que solo una vez se entrega en la vida. Sin embargo bastaron esos pocos días para darme cuenta de tu pureza de espíritu y tu gran sensibilidad ante las cosas de este mundo. Lo que me llamó la atención fue que ante cualquier cosa que decíamos o hacíamos derramabas lágrimas de felicidad, demostrando una candidez, sencillez e inocencia que sólo está presente en las almas nobles y bondadosas. Linda te haz ido físicamente de este mundo, pero no de nuestros corazones. Tus recuerdos y tu belleza siempre estarán presentes en nuestra mente y corazón. Los hermosos momentos que pasaste con la familia y el gran honor de conocerte y tenerte en mi humilde casa, que tambien añora tu presencia. Hay un dicho: las personas buenas se mueren o se van. Dios te llevó a su lado para formar su coro de ángeles en el cielo, el lugar donde estás en este momento, y desde ahí te suplico, intercedas ante el Todopoderoso para que le cuide y proteja a Roberto, que le brinde paz, consuelo y resignación en estos duros momentos para soportar tu ausencia. Mi más sentido pésame querido hermano, y de toda la familia. Paz en la tumba de Linda.