Querida Adriana
Tu carisma, tu elegancia de espíritu, el gran sentido del compañerismo, profesionalismo y amistad serán siempre recordados.
Siempre fuiste una profesional y persona única. Única por esa personalidad tan vasta, generosa, y dedicada a tu trabajo por el país. Las conversaciones siempre interesantes, llenas de energía y de reflexión, las atesoraré siempre.
Tu sentido del deber marcó tus acciones y tu quehacer. Siempre estarás presente en este servidor, tu generosidad y alegría siempre marcaron tu vida y tu trabajo. Mil gracias por todos los momentos de amistad y de trabajo que compartimos, tu guía siempre fue preciosa y precisa. La palabra justa, la palabra y el gesto que hacen la diferencia. Tu alegría y energía de vivir estarán siempre en nuestros corazones, tu sonrisa..
Alexander